Suelo pélvico, orgasmos y pujos

Ya sea que tu suelo pélvico esté débil después del embarazo y el parto, o que sufras de prolapso o incontinencia urinaria, o simplemente que quieras tonificarlo porque haces mucho deporte… Estos 5 consejos serán de ayuda para ti!

Son 5 puntos claves para cuidar y mejorar nuestra musculatura del suelo o piso pélvico.
Te iré contando uno a uno, y profundizando para que conozcas un poco más sobre este tema.

Hoy te dejo la parte 1. Y prometo el mes que viene parte 2.
Comencemos entonces por los primeros de la lista: Orgasmos y Pujos

Orgasmos

Los orgasmos son un fuente completa de placer. Cada persona los percibe y vive de forma diferente, pero en líneas generales se produce un aumento a nivel hormonal (oxitocina, dopamina y endorfinas) que nos regala esa sensación de placer y bienestar general.

A nivel muscular, los orgasmos son un completo entrenamiento para nuestro suelo pélvico.

Desde la fase de excitación, el músculo pubococcígeo (uno de los que conforman el piso pélvico) aumenta su tensión de base, esto produce  el estrechamiento del canal vaginal. Asimismo, en esta fase de excitación aumenta notablemente  la circulación sanguínea a nivel perineal y la lubricación a nivel vaginal.

Cuando llega el momento del orgasmo propiamente dicho , el músculo pubococcígeo se contrae rítmicamente, dándonos un gran entrenamiento, más allá del placer.

Se contrae entre 3 a 15 veces por segundo, dependiendo la intensidad del orgasmo.


Lo genial de todo esto es que esas contracciones se dan en las fibras involutarias (tipo 1) de la musculatura perineal, incluyendo los músculos del suelo pélvico, la vagina, el útero y el esfinter anal.
Es decir, se contraen de forma refleja aquellas fibras musculares que NO pueden entrenarse de forma directa, con contracciones voluntarias del suelo pélvico (ejercicios de Kegel, por ejemplo.)

¿Qué mejor forma de entrenarlos, mantener nuestra zona pélvica lubricada, y con una buena vascularización, que los orgasmos?

Y a medida que el suelo pélvico se tonifica, aumentamos también la posibilidad de sentirlos de forma más intensa.

Recuerda que siempre puedes buscar un fisioterapeuta o kinesiólogo especializado en suelo pélvico, si necesitas ayuda o tienes alguna duda acerca de tu sexualidad, o el estado de tu suelo pélvico.

Pujos

Algo a evitar si queremos cuidar nuestro suelo pélvico, o sufrimos de IU o prolapsos, son los pujos.

Pujos defecatorios, pujos al parir… etc

La maniobra que se realiza en cualquiera de los dos casos es un valsalva, lo cual logra aumentar mucho la presión intraabdominal (con el diafragma bajo apoyando) y «ayuda» a lograr la evacuación de heces, o bien «ayuda» en la fase expulsiva del parto.

Ambos casos con riesgo de lesión de los tejidos perineales.

Se hace dificil hablar de estos dos tipos de pujos de forma conjunta.

Comencemos por el PUJO durante el trabajo de parto.

Es un acto instintivo que tiene lugar en la fase final de este proceso. Y, si el parto es fisiológico, el pujo debería tener lugar sólo en la fase expulsiva.

Si la mujer adopta una posición verticalizada en esta fase (nunca litotomia) la salida del bebé será bastante más sencilla. Así como si la mamá atraviesa un parto respetuoso, acompañada por quien ella elija, con posibilidad de movimiento permanente, y con liberación endógena de oxitocina, etc…

Parto en posición verticalizada

Es decir, la cantidad de pujos (y de lesiones perineales) disminuye notablemente si se da un parto fisiológico y respetado.

El pujo es sumamente hiper-presivo, y a causa de esto, sufren los tejidos perineales (a nivel nervioso también) si son repetidos y sostenidos en el tiempo.

Ahora bien, en un parto los pujos son necesarios. Si bien hay ciertas ideas de «partos hipopresivos» y menos lesivos, en mi humilde opinión la realidad de la mujer y lo que su cuerpo le pide la lleva a pujar al menos unas pocas veces para ayudar a la salida del bebé.

Puede prevenirse el daño en los tejidos procurando atravesar un parto lo menos instrumentalizado posible y en el cual se respete el deseo y necesidad de la madre, en torno a postura elegida y posibilidad de movimientos durante el proceso.

Pujos defecatorios

Si bien entendemos que pujar para parir es algo natural… no ocurre lo mismo con los pujos defecatorios (aquello cuyo fin es evacuar heces)

Pujos defecatorios

Aquellas mujeres que sufren de estreñimiento crónico pujan cada día de sus vidas, sólo con el fin de evacuar. Esto no es necesario. Y debería remediarse, ya que su efecto negativo para el suelo pélvico es importante.

¿Cómo disminuirlos?
o mejor dicho, ¿como evitar el estreñimiento? Para no tener la necesidad de pujar tanto….
Hay muchas cosas que podemos hacer.

Sin duda, lo primero es reveer la alimentación de esa persona. (la misma debe tener como base la ingesta de frutas y verduras)

Segundo, procurar mejorar la hidratación.

Tercero, cambiar la postura al evacuar (posición de cuclillas) para facilitar la salida de heces, sin tener que pujar en exceso.

Utilizando un banco debajo de los pies puede lograrse la posición facilitadora

De todas formas, y como siempre aconsejo, debes comentarlo con tu médico de confianza. No hace falta resignarse a tener problemas de estreñimiento, pérdidas de orina, dolor pélvico, etc… Hoy existen muchas herramientas para tratar cada situación.

Los #Hipopresivos hacen un gran aporte en este sentido, ya que cuidan el suelo pélvico y provocan la motilidad intestinal (necesario para una feliz evacuación)

Prometo segunda parte el mes que viene!

A poner en práctica los consejos 1 y 2: Más orgasmos, y menos pujos